Muy pocos cristianos conocen a fondo lo que implica la justicia imputada de Cristo a nuestras vidas. Algunos confunden la justicia con santidad o con una vida integra. Lo cierto es que la justicia en el hombre regenerado no se mide ni tiene que ver con el motivo del
corazón. No son los buenos o malos motivos lo que caracteriza la justicia en una persona nacida de nuevo. La justicia es un estado otorgado por gracia al poner nuestra fe plena en el sacrificio de
Jesús a nuestro favor. Un cristiano que no comprende la justicia y lo que implica nunca
podrá gozar de sus beneficios. Cuando comete un error siempre se
sentirá desprovisto del amor y el cuidado de Dios. Pero el amor de Dios es incondicional y no hay nada que podamos hacer para que El nos ame mas, o nos ame menos. Dios esta siempre dispuestos a perdonarnos si acudimos con sinceridad al
perdón. Nunca hay una segunda vez delante de Dios para pedir
perdón pues cada vez que acudamos a El en busca de
perdón por un
algún error, para El es como si fuera la primera vez, de las otras el no se acuerda, ya que nuestro pasado lo
había enterrado en el fondo del mar para nunca mas acordarse de ello.
En Mateo 18: hay una gran
lección sobre esto, cuando la ley
rabínica ensenaba que no
debía pedir perdón a su
prójimos mas de tres veces, pero Pedro queriendo extenderlo y poco, dijo hasta siete veces.
Sin embargo Jesús multiplico el siete por setenta veces queriendo decir que el
perdón debía ser ilimitado, tal como era su
perdón hacia nosotros. A Dios no le sorprenden nuestros errores o caidas, como a un padre no le sorprenden las caidas de sus hijitos pequenos al tratar de andar, pues sabia
anticipadamente que los
cometeriamos por la
caída del pecado original. Pero el siendo rico en
misericordia, nos dio recursos en contra del pecado . En 1 Juan 2:1 nos dice: "Y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre; a Jesucristo el justo". Cristo
murió y pago por los pecados que
cometistes ayer, que
cometistes hoy, y
cometerás mañana. Dios no se cansa de perdonarte. Por desconocer esta verdad es que a muchos les cuesta amar y perdonar, porque no conocen lo fuerte y lo extenso que es el amor de Dios. Conociendo su justicia,
facilmente perdonamos porque
facilmente Dios nos perdona, y si hemos experimentado hasta donde llega el
perdón de Dios, sabremos hasta donde podemos perdonar. Debido a esto, no vivimos condenados, ni condenando a nadie, porque Dios no nos condena ni nunca lo
hará. El dijo: "Yo no he venido para condenar, sino para que tengan vida. Puedo amar a otros, aun cuando los otros cometan o digan contra mi barbaridades, porque Dios no me deja de amar aun cuando cometa un grave error. Una de las cosas que me permite perseverar, aun frente a situaciones como la antes descrita, es pensar como hubiese reaccionado
Jesús, si estuviese en mi lugar. Basado en esto y la fuerza que me da su justicia, escogo hacer lo que el hubiera hecho. La
condición del hombre sin la justicia de Dios, es triste: pues es esclavo del pecado por haber sido vendido a el. Es pecador por naturaleza. Esta programado para hacer el pecado. La naturaleza
satánica esta en el indicando muerte espiritual. Es hijo del mal y juzga porque se siente juzgado. Pero la
condición del hombre con la justicia de Dios es liberadora: Al que cree y acepta a su Hijo es declarado justo por pura gracia siendo aceptado por el Padre.
Rom.3:24-30 El ser justos no depende de sus obras ni
comportamiento, ni siquiera de nuestra obediencia,sino mas bien por gracia al poner nuestra fe en los
méritos de
Jesús. Esto es bueno entenderlo para evitar la jactancia humana pues la
salvación es por gracia y no puede
derivares de una mezcla de gracia y obras. No existe un medio Salvador divino y un medio salvador humano queriendo ayudar a Dios a salvarle. Entonces la gloria que le corresponde solo a Dios seria compartida y el hombre se jactaria e inflaria de orgullo propio. Por eso Pablo
explica: "que al que no obra mas cree a aquel que justifica al
impío, su fe le es contada por justicia."
Rom. 2:4-7 Esto significa que la justicia en el hombre regenerado no se obtuvo ni se mantiene por obras. Se obtuvo por fe y se mantiene por fe. Pues Dios puso en nosotros la justicia de su Hijo, por lo que El hizo, no por lo que yo haya hecho, indicando que la justicia no es por las obras sino por gracia. Por causa de este misterioso cambio, entro la vida eterna. En 1
Cor. 15:21 nos dice que a causa de un hombre (
Adán) entro la muerte y por causa de otro hombre (
Jesús) entro la vida. Cuando
recibimos a
Jesús recibimos la vida, pues El es la vida, y Dios ha declarado que el que tiene al Hijo, tiene la vida.
Habiendo recibido a su Hijo, Dios nos da la potestad de ser hechos hijos de Dios. Juan 1:12. Esa potestad indica que los mismos privilegios y derechos que tiene Jesús como Hijo de Dios, los tenemos nosotros porque Dios ahora es nuestro ABBA Padre, nuestro papito querido. El entender estas verdades nos hacen acercarnos a Dios, con plena confianza, sin complejos, sin condenación, con plenos derechos como herederos, no como mendigos, porque entendemos que nos acercamos a un Padre que tiene todo el amor y todas las riquezas eternales que podemos tener, dándonos la seguridad de que nunca nos hará daño abandonandonos (como hacen algunos padres terrenales). Tristemente por causa de de este trato y abandono terrenal es que algunos hijos tienden a transferir la conducta de sus propios padres hacia Dios, distorsionando el carácter del amor de Dios. Con todo lo que aclaramos no le estamos quitando privilegios, derechos, posición a la persona de Cristo, solo estamos reconociendo los valores que nosotros tenemos como hijos de Dios por tener un hermano mayor sentado a la diestra de nuestro Padre Celestial. Ahora no solo podemos acercarnos con confianza y tener acceso al trono de su gracia y lugar santísimo, por la justicia obtenida por la sangre de Jesús, Heb. 4:16, sino que pasamos nosotros mismos a ser sus templos y moradas 1 Cor. 3; 16;6;19. Efesios 2:21. La vida sin la justicia de Dios es improductiva, pero con la justicia imputada es produciva, porque mas fuerza tiene la justicia que Dios ha puesto en nosotros la cual cancela la fuerza de atracción que tiene el pecado. Por eso si levantaramos al Hijo de Dios, muchos serian atraídos fuertemente con lazos de amor hacia El, que hacia el pecado, porque la justicia es mas poderosa produciendo en nosotros el querer y el hacer por su buena voluntad!!! Muchas bendiciones y gozo en Cristo Jesus en este dia y siempre!!!